fisiologia

lunes, 3 de noviembre de 2014

Sarcómero - Teoría del filamento deslizante de la contracción


MÚSCULO ESQUELÉTICO

SARCÓMERO Y GOLPE DE FUERZA


Para entender la contracción muscular ese debe conocer la composición del musculo y la función que realizan sus componentes, llamándose sarcomero a la unidad motora de este mismo, compuesto por diversas fibras, miofibrillas, etc. que nos permitirán llevar a cabo la contracción obtenida por el llamado golpe de fuerza resultado del movimientos y las reacciones que pasan en conjunto en el musculo. Las bandas A dentro de cada fibra muscular están compuestas de filamentos gruesos, y las bandas I contienen filamentos delgados. Puentes que se extienden desde los filamentos gruesos hacia los delgados causan deslizamiento de los filamentos y, así, tensión y acortamiento musculares. La actividad de los puentes está regulada por la disponibilidad de calcio, que aumenta por potenciales de acción en la fibra muscular.



Bibliografía:
STUART IRA FOX, Fisiología Humana. 12ª Edición. MCGRAW-HILL, 2011.                                           
GUYTON, C.G. and HALL, J.E. Tratado de Fisiología Médica. 12ª Edición. Elsevier, 2011

lunes, 27 de octubre de 2014

Músculo Esquelético

MÚSCULO ESQUELÉTICO
GENERALIDADES

Los músculos esqueléticos son aquellos que se encuentran prácticamente unidos al hueso y ellos son los responsables de permitir que llevemos a cavo todos los movimientos voluntarios. Están compuestos de fibras musculares individuales que se contraen cuando son estimuladas por una neurona motora somática. Cada neurona motora se ramifica para inervar varias fibras musculares. La activación de números variables de neuronas motoras da por resultado gradaciones de la fuerza de la contracción de todo el músculo.


Bibliografía:
STUART IRA FOX, Fisiología Humana. 12ª Edición. MCGRAW-HILL, 2011.                                           
GUYTON, C.G. and HALL, J.E. Tratado de Fisiología Médica. 12ª Edición. Elsevier, 2011

miércoles, 22 de octubre de 2014

SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO


FUNCIONES SIMPÁTICAS Y PARASIMPÁTICAS SOBRE DIVERSOS ÓRGANOS EFECTORES

Las neuronas preganglionares de la división simpática se originan en los niveles torácico y lumbar de la médula espinal, y envían axones hacia ganglios simpáticos, que son paralelos a la médula espinal. Las neuronas preganglionares de la división parasimpática se originan en el encéfalo y en el nivel sacro de la médula espinal, y envían axones hacia ganglios ubicados en órganos efectores o cerca de los mismos. Las divisiones simpática y parasimpática del SNA comparten algunas características estructurales. Ambas constan de neuronas preganglionares que se originan en el SNC, y neuronas posganglionares que se originan fuera del SNC en ganglios. Empero, el origen específico de las fibras preganglionares y la ubicación de los ganglios difieren en las dos divisiones del SNA.


Bibliografía:
STUART IRA FOX, Fisiología Humana. 12ª Edición. MCGRAW-HILL, 2011.                                           
GUYTON, C.G. and HALL, J.E. Tratado de Fisiología Médica. 12ª Edición. Elsevier, 2011

lunes, 20 de octubre de 2014

VÍAS DESCENDENTES, NEURONAS MOTORAS Y ARCO REFLEJO

VÍAS DESCENDENTES 



Los tractos de fibras descendentes que se originan en el encéfalo constan de dos grupos principales: los tractos corticoespinales, o piramidales, y los tractos extrapiramidales. Los tractos piramidales descienden de manera directa, sin interrupciòn sináptica, desde la corteza cerebral hastta la médula espinal. Los cuerpos celulares que contribuyen con fibras a estos tractos piramidales están localizados principalmente en la circunvoluciòn precentral, y forman la corteza motora primaria. De las fibras corticoespinales, 80 a 90% se decusa en las pirámides del bulbo raquídeo y desciende como los tractos corticoespinales laterales, las fibras no cruzadas restantes forman los tractos corticoespinales anteriores. Los tractos descendentes restantes son tractos motres extrapiramidales, los cuales se originan en el tronco encefálico y están en su mayor parte controlados por las estructuras del circuito motor del cuerpo estriado, así como por la sustancia negra y el tálamo.


NEURONAS MOTORAS Y ARCO REFLEJO  

Las funciones de los componentes sensorial y motor de un nervio espinal pueden entenderse con mayor facilidad al examinar un reflejo simple, es decir, una respuesta motora inconsciente a un estímulo sensorial. La estimulación de receptores sensoriales evoca potenciales de acción que se conducen hacia la médula espinal mediante neuronas sensoriales. Una neurona sensorial hace sinapsis con una neurona de asociación ( o interneurona) que, a su vez, hace sinapsis con una neurona motora somática. Esta última a continuación conduce impulsos hacia afuera de la médula espinal, hacia el músculo, y estimula una contracción refleja.



Bibliografía:
STUART IRA FOX, Fisiología Humana. 12ª Edición. MCGRAW-HILL, 2011.                                           
GUYTON, C.G. and HALL, J.E. Tratado de Fisiología Médica. 12ª Edición. Elsevier, 2011

martes, 14 de octubre de 2014

vias ascendentes de la medula espinal


MÉDULA ESPINAL 

VÍAS ASCENDENTES (SENSITIVAS)




Los tractos de fibras ascendentes transportan información sensorial desde receptores cutáneos, propioceptores (receptores musculares y articulares) y receptores viscerales. Casi toda la información sensorial que se origina en el lado derecho del cuerpo se entrecruza para finalmente llegar a la región en el lado izquierdo del encéfalo que analiza esta información. De modo similar, la información que surge en el lado izquierdo del cuerpo finalmente es analizada por el lado derecho del encéfalo. Para algunas modalidades sensoriales, esta decusación sucede en el bulbo raquídeo, y para otras, en la médula espinal.





Bibliografía:

STUART IRA FOX, Fisiología Humana. 12ª Edición. MCGRAW-HILL, 2011.
GUYTON, C.G. and HALL, J.E. Tratado de Fisiología Médica. 12ª Edición. Elsevier, 2011

lunes, 13 de octubre de 2014

Rombencéfalo: Metencéfalo y Mielencéfalo

  ROMBENCÉFALO



El rombencéfalo, o cerebro posterior, está compuesto de dos regiones: el metencéfalo y el mielencéfalo. El metencéfalo está compuesto por la protuberancia anular (puente de Varolio) y el cerebelo. La protuberancia anular puede observarse como un abultamiento redondeado en el lado inferior del encéfalo, entre el mesencéfalo y el bulbo raquídeo. Dentro de la protuberancia hay varios núcleos relacionados con pares craneales específicos: el trigémino (IV), motor ocular externo (VI), facial (VII) y vestibulococlear (VIII). Por otro lado, el cerebelo, que contiene alrededor de 50 mil millones de neuronas, es la segunda estructura de mayor tamaño del encéfalo. Contiene sustancia gris externa y sustancia blanca interna. Se necesita del cerebelo para el aprendizaje motor y para coordinar el movimiento de diferentes articulaciones durante una acción, también para la cronología y la fuerza apropiadas requeridas para los movimientos de las extremidades.



Bibliografía:
GUYTON, C.G. and HALL, J.E. Tratado de Fisiología Médica. 12ª Edición. Elsevier, 2011                                                STUART IRA FOX, Fisiología Humana. 12ª Edición. MCGRAW-HILL, 2011.

viernes, 10 de octubre de 2014

HIPOTÁLAMO Y MESENCÉFALO

ROMBENCÉFALO


El rombencéfalo, o cerebro posterior, está compuesto de dos regiones: el metencéfalo y el mielencéfalo. El metencéfalo está compuesto por la protuberancia anular (puente de Varolio) y el cerebelo. La protuberancia anular puede observarse como un abultamiento redondeado en el lado inferior del encéfalo, entre el mesencéfalo y el bulbo raquídeo. Dentro de la protuberancia hay varios núcleos relacionados con pares craneales específicos: el trigémino (IV), motor ocular externo (VI), facial (VII) y vestibulococlear (VIII). Por otro lado, el cerebelo, que contiene alrededor de 50 mil millones de neuronas, es la segunda estructura de mayor tamaño del encéfalo. Contiene sustancia gris externa y sustancia blanca interna. Se necesita del cerebelo para el aprendizaje motor y para coordinar el movimiento de diferentes articulaciones durante una acción, también para la cronología y la fuerza apropiadas requeridas para los movimientos de las extremidades.


Bibliografía:

STUART IRA FOX, Fisiología Humana. 12ª Edición. MCGRAW-HILL, 2011.                                           
GUYTON, C.G. and HALL, J.E. Tratado de Fisiología Médica. 12ª Edición. Elsevier, 2011